En este contexto, el Comité Europeo de Protección de Datos (EDPB), con reciente Dictamen 15/2026 viene a marcar un punto de inflexión aprobando los criterios de certificación Europrivacy como mecanismo válido para realizar transferencias internacionales conforme a los artículos 42 y 46 RGPD e introduciendo, por primera vez, una alternativa estructurada, verificable y potencialmente escalable a los enfoques tradicionales.
Hasta la fecha, el modelo predominante para legitimar las transferencias ha girado en torno a las cláusulas contractuales tipo (SCCs), acompañadas de Transfer Impact Assessments y, en la mayoría de los casos, de medidas suplementarias tanto técnicas como organizativas. Este enfoque, aunque jurídicamente sólido, ha demostrado ser intensivo en recursos, difícil de estandarizar y complejo de mantener en entornos operativos dinámicos.
El Dictamen 15/2026 introduce un cambio relevante: reconoce que una certificación puede constituir por sí misma un mecanismo de garantías adecuadas. Se pasa de un modelo basado en evaluaciones individuales a un modelo en el que la confianza puede apoyarse en esquemas de certificación auditados y reconocidos a nivel europeo.
Europrivacy es el primer esquema europeo de certificación conforme al RGPD, impulsado por el European Centre for Certification and Privacy y aprobado como sello europeo de protección de datos, que permite a las organizaciones demostrar que sus tratamientos de datos cumplen con estándares exigentes y verificables. Ahora, el EDPB concluye que Europrivacy, además de cubrir de manera consistente los principios del RGPD, incorpora elementos críticos para el contexto de las transferencias internacionales: obligación de realizar evaluaciones de impacto, análisis de la legislación del tercer país, adopción de medidas suplementarias cuando sea necesario y la implementación de medidas técnicas y organizativas adecuadas al riesgo.
Este reconocimiento no elimina las obligaciones de la empresa exportadora, pero introduce un elemento de racionalización significativo: las empresas pueden apoyarse en una certificación independiente para reducir la carga de análisis repetitivos, mejorar la consistencia en la gestión de proveedores internacionales y reforzar su posición ante auditorías y supervisores.
Más allá de su dimensión jurídica, el verdadero valor de Europrivacy radica en su potencial como herramienta estratégica. En un mercado cada vez más sensible a la privacidad y a la seguridad jurídica de los datos, la capacidad de demostrar cumplimiento mediante una certificación reconocida por el EDPB se convierte en un factor diferencial.
Forvis Mazars ha sido uno de los actores pioneros en el desarrollo y despliegue de Europrivacy desde 2020, participando activamente como partner en su implementación y promoción a nivel internacional. Desde el área de consultoría, combinamos nuestra experiencia en privacidad, tecnología y cumplimiento normativo para acompañar a las organizaciones en la adopción de este esquema, tanto desde la perspectiva de preparación y adecuación como en su integración dentro de estrategias globales de gestión del riesgo.