Forvis Mazars analiza el nuevo Estatuto del Becario y su impacto en las empresas
Con el objetivo de ayudar a las organizaciones a entender sus implicaciones y anticipar su alcance, Forvis Mazars, en colaboración con la Cámara Franco-Española ha celebrado hoy el webinar “El fin del becario está cerca, ¿estás preparado?”, impartido por Raquel González, Socia del Departamento Laboral de Forvis Mazars en España, y moderado por Sylvain Boy, Director General de Actual Talent.
Un cambio normativo de gran alcance
Durante la sesión, se abordaron las principales claves de un Anteproyecto que, con vocación garantista y de seguridad jurídica, introduce un enfoque mucho más limitado y estricto en la utilización de estas prácticas formativas por las empresas, lo que pudiera provocar un efecto desincentivador contrario a lo perseguido. La nueva normativa persigue erradicar el uso fraudulento de personas en prácticas para cubrir puestos de trabajo, priorizar la conexión real entre formación cursada y la experiencia práctica, así como equiparar al personal en prácticas en derechos propios del laboral como la seguridad y salud, jornada, o vacaciones.
Raquel González destacó que “la formación práctica pasa a entenderse como parte fundamental y real del proceso formativo del estudiante, no como una fórmula de precarización laboral”, enfatizando que todo aquello que no se ajuste estrictamente a los criterios específicos del Estatuto será considerado relación laboral.
Límites, obligaciones y planes formativos mucho más exigentes
Entre los aspectos más relevantes analizados durante el webinar, destacan:
- Nuevos límites para las prácticas curriculares y extracurriculares universitarias, vinculados a porcentajes máximos de créditos ECTS y duración.
- Topes de participación: máximo del 20% de la plantilla del centro podrá estar en prácticas simultáneamente (aunque toda empresa podrá acoger al menos a dos personas en prácticas, con independencia de su tamaño).
- Necesidad obligatoria de contar con un Plan de Formación Individual (PFI) detallado, que incorpore tareas, seguimiento, horarios, itinerario formativo y criterios de evaluación.
- Refuerzo de la figura del tutor, con límites en el número de estudiantes que puede supervisar y tiempo real en su jornada a dedicar en esa labor.
- Prohibición de exigir contraprestación económica al estudiante para acceder a prácticas.
- Compensación mínima de gastos (desplazamiento, manutención o alojamiento) salvo que existan ayudas o asignaciones suficientes.
Un entorno regulatorio más creativo… y más exigente
El nuevo Estatuto no solo modifica límites y obligaciones: también redefine el papel de las empresas como agentes formativos y la forma en que deben estructurar y justificar cada práctica.
“Nos movemos hacia un modelo más cuidadoso, más estructurado y más garantista”, señaló González, recordando que el incumplimiento puede acarrear sanciones significativas y afectar al cumplimiento normativo laboral de cualquier organización.
Un momento clave para adaptar políticas internas
Durante el webinar también se destacó la necesidad de que las empresas revisen cuanto antes:
- sus convenios y acuerdos de cooperación,
- sus planes formativos y programas de prácticas,
- sus mecanismos de tutorización y seguimiento,
- y la estructura interna de equipos, especialmente en áreas donde tradicionalmente se ha recurrido a prácticas extracurriculares.
El marco también regula qué prácticas estarán permitidas, bajo qué condiciones y qué situaciones darán lugar directamente a la consideración de incumplimiento de la norma y, por ello, a la existencia de relación laboral, obligando a las empresas a revisar y actualizar las bases de sus programas formativos construyendo, en positivo, desde este nuevo enfoque.
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