C-suite barometer: Perspectivas para mediados de 2026

A comienzos de año, nuestro barómetro de la alta dirección (C-suite) reveló un mundo empresarial que adopta el cambio, invierte en tecnología y talento, y replantea sus estrategias para mantenerse por delante de la disrupción y la competencia. Seis meses después, los últimos hallazgos de mitad de año señalan a la diversificación como la condición definitoria para el crecimiento.

Diversificación: la condición crítica para el crecimiento

En todas las regiones y sectores, los líderes están respondiendo a la volatilidad diversificando, en lugar de apostar todo a una sola alternativa, desde operaciones, modelos de negocio y planes de expansión, hasta financiamiento futuro y productos/servicios. También estamos observando que las organizaciones diversifican recursos en respuesta a los acontecimientos mundiales, reasignan incrementos de inversión y redirigen sus destinos objetivo de comercio.

A pesar del contexto desafiante, el optimismo de los ejecutivos respecto al crecimiento sigue siendo notablemente estable y las condiciones del mercado continúan siendo favorables. Sin embargo, lo que impulsa este optimismo no es el entorno externo, sino los más recientes cambios y reajustes en las estrategias de operaciones, comercio y crecimiento. A medida que disminuye la confianza para gestionar las crecientes tendencias que afectan a las empresas y las decisiones de inversión se vuelven más cautelosas, las estrategias basadas en la concentración están perdiendo rápidamente atractivo.

Basada en las opiniones de más de 1.000 ejecutivos de alta dirección en 18 países, nuestra encuesta de mitad de año para la alta dirección toma el pulso a los líderes globales, identificando las tendencias cambiantes que están moldeando las estrategias empresariales para ayudar a prepararse para lo que viene.

Enfoque en crecimiento

La paradoja global se ha ampliado. Con un 92 %, las expectativas de crecimiento permanecen sin cambios desde el inicio de 2026, lo que señala una ambición sostenida entre los líderes de alta dirección, a pesar de un entorno más volátil. Sin embargo, la confianza se ha deteriorado rápidamente. Nuestro Índice de Confianza ha caído 8 puntos hasta el 35 %, su nivel más bajo desde el punto álgido de la pandemia en 2021. Este desplome refleja un fuerte incremento de las grandes tendencias que afectan a las empresas —la relevancia de los precios de la energía, la certidumbre del suministro y la inestabilidad geopolítica— junto con un creciente reconocimiento de que estas fuerzas son cada vez más difíciles de controlar. De manera crucial, la pérdida de confianza es generalizada y se extiende a todas las tendencias externas y operativas, con la competencia creciente como única excepción.
92%

siguen siendo positivos respecto al crecimiento

35%

confían en gestionar las tendencias clave (8 puntos menos)

62%

están aumentando la inversión (7 puntos menos)

Enfoque en crecimiento

 

La diversificación toma un lugar central en las estrategias de crecimiento

 “La diversificación está pasando de los márgenes de la estrategia a su centro. El desafío para los ejecutivos de alta dirección no es si deben diversificarse, sino cómo hacerlo de forma intencional en mercados, cadenas de suministro, capital y tecnología, construyendo resiliencia sin generar una complejidad inmanejable. Por supuesto, esto dependerá del tamaño de la organización, del sector y de su audiencia objetivo. Los líderes que tengan éxito serán aquellos que logren equilibrar ambición y flexibilidad, así como velocidad y control, especialmente a medida que la IA se convierte tanto en una fuente de productividad como en la línea divisoria competitiva frente a la cual se miden los retornos, la productividad, la eficiencia y el crecimiento. En el contexto actual, la resiliencia proviene de incorporar flexibilidad en la estrategia, ya que la diversificación pasa de ser una opción a convertirse en una condición crítica para el crecimiento.” 

Mark Kennedy

Socio líder de Clientes y Mercados 

Grupo Forvis Mazars 

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Las tendencias cambiantes con mayor impacto en las empresas

A comienzos del año, la inteligencia artificial (IA) lideraba las tendencias con mayor impacto en las empresas. Sin embargo, formaba parte de una agenda de transformación más amplia orientada a revolucionar los modelos de negocio, impulsada por factores económicos y una competencia cada vez mayor. La IA sigue siendo un tema relevante, pero la creciente inestabilidad del entorno actual se ha vuelto, en la mayoría de los ámbitos, menos predecible y la ha desplazado del primer lugar. Actualmente, los líderes empresariales deben navegar un conjunto más complejo de presiones derivadas de la incertidumbre geopolítica y los cambios en la dinámica energética, factores que amenazan con distraer la atención de prioridades esenciales como la transformación de los negocios mediante la IA y la gestión de los desafíos en las cadenas de suministro, fundamentales para la expansión.

 

Los factores económicos, incluida la inflación, han vuelto a ocupar el primer lugar.

 

La IA sigue manteniéndose entre las principales tendencias, pero actualmente se ve eclipsada por la inestabilidad global.

 

Los precios de la energía y/o las posibles interrupciones en el suministro energético han escalado hasta situarse entre las tres principales preocupaciones, tras un periodo de 12 meses en el que habían perdido relevancia.

El capital y la inversión se están reorientando para evitar las repercusiones económicas

El número de empresas que están aumentando la inversión en todas las áreas sigue siendo elevado, aunque se observa una ligera disminución (7 puntos porcentuales, del 69% al 62%), lo que sugiere una postura más cautelosa. Un análisis más detallado muestra que la inversión se está redirigiendo desde pilares de largo plazo, como el talento, la sostenibilidad y la marca, hacia elementos esenciales y estabilizadores más inmediatos, como la gestión de la cadena de suministro, con el fin de afrontar las disrupciones del entorno actual.

Este mismo pragmatismo también se refleja en las estrategias de crecimiento. Las alianzas estratégicas y las empresas conjuntas (joint ventures) han superado ligeramente al capital privado (private equity) como la vía preferida para escalar operaciones y obtener financiación. No obstante, el claro interés por ambas opciones refleja la necesidad de contar con mayor flexibilidad, compartir riesgos y acceder a capacidades que van más allá del enfoque tradicional basado únicamente en la expansión del balance.

Cabe destacar que más de la mitad de los directivos (y en todas las regiones) han diversificado sus recursos durante los últimos seis meses en respuesta a los acontecimientos geopolíticos, en comparación con aproximadamente una cuarta parte que ha adoptado o acelerado estrategias de friendshoring, offshoring o nearshoring. Mientras tanto, las presiones de costos se están trasladando cada vez más a los clientes, con menos empresas absorbiendo dichos costos, poniendo a prueba así su capacidad de fijación de precios y la lealtad de los consumidores.

Reconfiguración de operaciones, comercio y expansión para aprovechar condiciones favorables del mercado

Los líderes de la alta dirección (C-suite) están rediseñando sus planes operativos y sus relaciones comerciales. El aumento de la actividad en este ámbito refuerza los planes de expansión identificados a principios de año, aunque con un mayor énfasis en la diversificación de los destinos objetivo.

Las empresas están concentrando su expansión más cerca de sus mercados de origen, tanto a nivel nacional como en mercados vecinos. Al mismo tiempo, Gran China, América Latina y Australia/Asia-Pacífico se posicionan como los principales destinos en los que se prevé incrementar el comercio.

Asimismo, Europa Central y Oriental destaca como el único mercado que atrae el interés tanto de regiones vecinas como de regiones más distantes. 

La IA entra en su era de resultados, revelando una diferencia entre la intención inicial y el impacto real

Las empresas ya están confirmando retornos concretos sobre sus inversiones en inteligencia artificial (IA), así como el alcance específico de dichos resultados.

En términos generales, esto representa una señal positiva en el contexto actual, ya que los líderes empresariales comienzan a perfeccionar la forma en que miden el éxito de la transformación y evalúan sus casos de uso, pasando de la intención inicial a la generación de impacto y valor tangible.

Actualmente, están otorgando una mayor importancia a los beneficios externos, como el aumento de la productividad y la satisfacción de los clientes, prestando menos atención a las iniciativas internas de adopción que ocupaban un lugar prioritario seis meses atrás.

Los líderes de la alta dirección siguen buscando una mejor toma de decisiones y una ventaja competitiva a través de la transformación, pero ya no dependen de una única vía para alcanzar esos objetivos.

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